Cómo limpiar una piscina vacía según el tipo de piscina

A la hora de limpiar una piscina tenemos dos opciones, por un lado, limpiarla con el agua llena y por otro lado vaciarla, y aunque la opción más recomendada es la primera, de vez en cuando es necesario realizar la segundo opción, por lo que en el nuevo artículo de hoy queremos hablar de cómo limpiar una piscina vacía, ya que es un tema muy delicado y que depende mucho del material con el cual esté fabricada, por esta razón, a continuación, vamos a hablar de la importancia de los materiales y de los pasos que tendréis que seguir en cada ocasión.

Pasos que debemos seguir al limpiar una piscina que está vacía

Lo primero que tenemos que hacer si queremos limpiar una piscina vacía, es saber con qué material fue construida y qué tipo de revestimiento tiene, ya que, de lo contrario, podríamos perjudicar la superficie y dañarla, incluso hasta el punto de tener que cambiar todo el revestimiento.

Una vez tenemos esto claro, vamos a dividir los revestimientos, en dos grandes grupos, en primer lugar, los que son más delicados, como por ejemplo el poliéster o la lamina armada y, en segundo lugar, los revestimientos que son menos delicados, como por ejemplo el gresite o los azulejos.

Empezaremos hablando del segundo caso, es decir las piscinas más duras, las que no tienen materiales muy delicados, ya que es mucho más difícil que no equivoquemos al limpiar la piscina vacía, gracias a que podemos utilizar productos que sean mucho más agresivos, como, por ejemplo, la lejía, el hipoclorito sódico y el ácido clorhídrico, entre otros. Aunque eso sí, utilicemos el producto que utilicemos, es muy importante que no lo mezclemos con otro, ya que la mezcla de algunos productos químicos puede tener graves consecuencias, tanto en el aspecto del revestimiento, como en la salud de la persona que lo está limpiando.

Ahora pasaremos a hablar de cómo limpiar una piscina vacía que tiene un revestimiento más delicado, ya que aquí tendremos que ir con más cuidado, y leer atentamente cuáles son las indicaciones del fabricante y seguirlas al pie de la letra. De todas formas, si no estáis seguros de si un producto actuará bien o no, os recomendamos que hagáis una pequeña prueba en un lugar que sea poco visible y dejar actuar al producto un tiempo para ver si reacciona sobre el revestimiento o no. Otro consejo que os damos es que siempre que queráis utilizar algún producto agresivo lo diluyáis en un poco de agua, ya que de esta forma no entrará en contacto con la superficie tan fácilmente, por lo que será mucho más complicado que acabe dañando el revestimiento.